La Pedagogía Waldorf se caracteriza por ofrecer al niño lo que éste necesita, según el momento evolutivo en el que se encuentra, dejando de lado una innecesaria y hasta contraproducente tendencia mecanicista e intelectualizante.

En este sistema se da fundamental importancia al juego y a la socialización. En Jardín de Infancia, conviven niños de diferentes edades, realizando actividades de juego libre, coros, canciones, manualidades, pintura, elaboración de pan, desayunar juntos, etc. En Primaria/Secundaria, las materias básicas (matemáticas, español, conocimiento del medio, dibujo de formas) son abordadas en primera instancia desde la observación y la vivencia, para llegar después a la conceptualización.

En la propuesta pedagógica Waldorf se favorece el uso de la imaginación y del desarrollo evolutivo natural del niño: no hay calificaciones, no hay competencias, no hay quién es mejor que quién.

 

En las escuelas e iniciativas Waldorf se promueve la concurrencia en el desarrollo colectivo a partir de los atributos y las debilidades naturales de cada ser humano. También, se busca que los niños maduren a lo largo de los años mediante importantes capacidades básicas, como ser decididos, llenos de imaginación y responsabilidad, con una percepción despierta, una manera clara de pensamiento, una evaluación propia de las situaciones de la vida y un pleno sentir de estar vivos.

“La pedagogía Waldorf no se vale de exámenes para medir los conocimientos adquiridos. Primero, porque hay mucho más además de los conocimientos, y segundo, porque el buen docente, quien convive humanamente con la clase, no necesita esos recursos para evaluar la personalidad y el avance académico de sus alumnos”

Una formación para la vida

La Pedagogía Waldorf se centra en abrir las perspectivas de pensamiento y acción de los alumnos, fomentando la investigación, el desarrollo de proyectos, la integralidad social y la superación personal, así como el respeto a la naturaleza, a la ecología y a la vida en general. Y todo esto, sin descuidar el avance académico correspondiente con la educación escolarizada en el mundo.

En las escuelas Waldorf-Steiner se promueve el uso de la imaginación para la resolución de necesidades, tanto en lo práctico en la vida diaria, como bajo el método científico en la vida profesional. Cada tema dentro del vasto programa curricular es tratado durante un periodo amplio de tiempo, para que los alumnos aprendan a comprenderlo de manera holística y no sólo con la mente.

¿Quiénes pueden ser alumnos Waldorf ?

La educación Waldorf se basa en el concepto de “integración total”: escuelas abiertas a todos los niños y jóvenes de edades entre 2 y 18 años, con capacidad intelectual media. Son escuelas e iniciativas con un programa de estudios los más completo posible y en las que se mezclan armónicamente las actividades intelectivas, artísticas y prácticas. Los centros educativos Waldorf, cada uno a su manera, buscan alcanzar estos objetivos.

Hay en 2017, en el mundo entero, más de 800 escuelas Waldorf y cerca de tres veces esta cifra de iniciativas en camino a ser escuelas en todo el concepto (25 de ellas en México). Desde su inicio en 1919, en Stuttgart, Alemania, esta alternativa pedagógica se ha venido expandiendo por todos los continentes, generando personas con amplio bagaje cultural, con habilidades variadas y con un aprendizaje enfocado a la autoeducación. La meta es que los estudiantes maduren a lo largo de los años mediante importantes capacidades básicas: ser decididos, llenos de imaginación y responsabilidad, poseer una percepción despierta y una manera clara de pensamiento, una evaluación propia de las situaciones de la vida y un pleno sentir de estar vivos.

Show Buttons
Hide Buttons